"Nunca le faltaban hombres o mujeres que la sacaran y a veces venían hasta de Torremolinos", dice una vecina. «La oración es nuestro corazón y nuestra voz, y se hace corazón y voz de tanta Parentela que no sabe rezar o no reza, o no quiere rezar o no puede rezar: nosotros somos el corazón y la voz de esta gente que sube a Jesús, sube al P